Lo que no se forma por completo.


Miró de nuevo el reloj. Ya eran las ocho. ¿Dónde se había metido? Quizás esa no era su casa, quizá se habría equivocado y se había metido en otra cualquiera. ¡Qué tontería! ¿Cómo podría haber entrado? En fin, mejor sería que tendiera la lavadora y se pusiera el pijama, a esas horas ya no iban a ir a ningún lado.

En cada dia, en cada foto, en cada viaje


El vacío que hay a mi lado no es más pequeño después de seis años.

A veces creo que hacemos los viajes para tener más motivos por los que sentirnos melancólicos. Lo que daría por estar ahí ahora.

Nos hacemos mayores. Tú también lo notas, ¿no? Claro, vaya pregunta. Los sitios ya no están vacíos, vamos llenando de recuerdos cada rincón. Van apareciendo sentimientos nuevos, retos y metas.

Hay días en que me sorprendo a mí misma pensando en hace años, en cómo ha cambiado mi vida en tan poco tiempo, y a la vez, qué poquito ha cambiado.

Qué voy a decir, sigo siendo un lío andante, pero puede que empiece a entender de qué va esto de hacerse mayor.



Mari y Takakashi están sentados en los columpios, uno junto al otro, en un parque desierto a altas horas de la madrugada. Takakashi tiene los ojos clavados en el perfil de Mari. En su rostro se lee desconcierto. Prosigue la conversación de antes.
-¿Que no quiere despertarse, dices?
Mari no responde.
¿A qué te refieres?- pregunta él.
Mari enmudece y mira hacia el suelo. Vacila, aún no está preparada para hablar de ello.
- Oye, ¿y qué tal si camináramos un poco? -propone Mari.
- Vale. De acuerdo. Andar es bueno. Anda despacio y bebe mucha agua.
- ¿Y eso qué es?
- Ése es el lema de mi vida. Anda despacio y bebe mucha agua.

Sweet

You can colour your life until it fits your own.

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